martes, septiembre 22

Bambi en cuarentena.

Hoy no voy a hablar de política. He tenido que secuestrar a Bambi.

En Chiquitín la guardería de Lucía mi niña con 22 meses, han decretado el estado de excepción por la gripe porcina, finamente llamada para disimular gripe A y gran negocio emergente de las multinacionales farmacéuticas.

Entre otras medidas como comprar cajas de pañuelos desechables, un desinfectante que vale un ojo de la cara para lavar las manos, la prohibición de besar a los niños y no se cuantas cosas más, han decretado la cuarentena para todos los juguetes y especialmente los muñecos y peluches para evitar que los muerdan y se pasen las babas unos niños a otros.

Siguiendo estas recomendaciones he tenido que aislar al Bambi de Lucía en una estantería de mi casa, eso si para no dar la razón a “El País” faro de occidente, he procurado que no esté solo, lo he colocado flanqueado por sus amigos Flor y Tambor, busqué al simpático abuelo de Heidi pero ha desaparecido. Eso si, le he hecho prometer seriamente que no subirá el IVA más que un poquito y que aumentará los impuestos a los amigos de Botín y Ferrán, además de perseguir el fraude fiscal.

Daniel y Lucía piensan que su papá se ha vuelto loco.

2 comentarios:

Libertad Martínez dijo...

No me extraña que piensen que estás un poco ido, pero tu tranqui, así empiezan a vernos a todos.
Yo hoy he ido tosiendo a la uni, y una persona con una bata blanca(curioso ver eso en la uni) me ha dado una cosa para que me tapara la boca, diciéndome que tenía que proteger a mis compañeros.
Así que imagina la cara que se me ha quedado amí, ....

Luis Simón Albalá Álvarez dijo...

Si la cosa se pusiera chunga en nuestros trenes estaría prohbido ir de pie.