jueves, febrero 26

La cacería de Rajoy



Mariano Bermejo, el cazador cazado, ha entregado ya su cabeza.La falta de experiencia política y su carencia de percepción de la realidad le ha pasado factura.
Su afición a la caza ha sido su perdición.Cuando uno considera normal el cazar gratis total cada fin de semana y no es consciente de que esas invitaciones tan amables de empresarios y concejales esconden casi siempre la intención de ganarse el favor del juez o ministro de turno es que vive fuera de la realidad.
Si además esto se produce con los jueces en huelga y con cuatro millones de parados con dificultades para llegar a fin de mes y miles de ciudadanos atrapados por su hipoteca, el espectáculo de un ministro socialista metido en estas lides se convierte en patético e insostenible.La presencia de Garzón es también impresentable se mire como se mire.
Para Mariano Rajoy, acosado por la corrupción en su partido y los espías de sainete, este episodio ha sido un balón de oxígeno que le permite mantener la esperanza de conseguir mayoría absoluta en Galicia gracias a Bermejo y la brutal crisis económica.
La actitud del PP intentando escudarse en los errores de Garzón y pidiendo su inhabilitación no le va a salvar tampoco de tener que empezar a cortar cabezas después de las elecciones de Galicia y Euskadi. A pesar de los gestos desesperados tratando de imputar una conspiración al Gobierno y los jueces lo cierto es que el PP está siendo dinamitado desde dentro.
Los denunciantes iniciales son ex cargos del PP y como se va conociendo nadie se fía de nadie y se han dedicado a acumular dossiers de unos contra otros que ahora son arrojados a los medios de comunicación de todo tipo, no solo a El País, sino a El Mundo, El Confidencial, Intereconomía, etc
En Madrid Esperanza Aguirre ha perdido cualquier opción a suceder a Mariano Rajoy y ha tenido que esconderse ante la proximidad de Alberto López Viejo ex consejero de Deportes de la Comunidad; y los diputados del PP en la Asamblea de Madrid Alfonso Bosh y Benjamín Martín . Además de Arturo González ex alcalde de Boadilla y Guillermo Ortega, ex alcalde de Majadahonda, entre otros posibles imputados. Además de las explicaciones pendientes de Granados sobre el espionaje interno.
En Valencia Francisco Camps ha quedado tocado por su afición a los trajes y se dedica a llamar insistentemente por teléfono a su sastre de cabecera y tendrá que dar explicaciones por las adjudicaciones a empresas de la trama del invitado a la boda "real" de Agag el tal Francisco Correa. Sus posibilidades para la sucesión se han convertido ya en nulas y de apoyo a Rajoy se ha convertido en lastre político.
Mariano Rajoy al principio sonreía ante el desgaste brutal de Esperanza Aguirre, pero ahora se le ha helado la sonrisa al ser tocado el santa santorum de un partido que son sus finanzas al implicar Garzón a Luis Bárcenas y por añadidura a históricos dirigentes como Francisco Álvarez Cascos.
El coctel resultados electorales más corrupción es explosivo para Rajoy y el PP en su conjunto por ello intentan salvar la cara recuperando Galicia y lo tienen al alcance de la mano para desgracia del Psoe .
En las semanas posteriores veremos rodar muchas cabezas y la foto que encabeza este comentario reflejará la crudeza de esta cacería, pero también en el Psoe que ha tenido que entregar ya la cabeza de Bermejo y tendrá que mover piezas y remodelar su gobierno para encarar las elecciones europeas y afrontar ya en serio la crisis económica. La profundidad de los cambios también se juega sobre todo en Galicia.
El lunes tendremos ya las evidencias y se verá si el daño causado por Bermejo es reparable o no.

martes, febrero 3

Las derrotas de un rebelde

Cuadro de Carlos Garcia-Alix


Se aferraba a los pechos de su madre buscando consuelo y alimento.
Lloró a los seis meses cuando le pasaron a los potitos.
Soñó con los reyes magos pidiendo lo imposible.
Lloró cuando supo que eran los padres.
Su padre era un superhombre que tenía todas las respuestas a sus preguntas.
Lloró cuando no supo decirle como ser feliz.
Le enseñaron el catecismo y a creer en Dios todopoderoso.
Lloró cuando sus plegarias no fueron escuchadas y perdió la fe.
Se independizó de sus padres creyendo haber encontrado la libertad.
Lloró en su muerte por no haberles comprendido.
Abrazó el marxismo para luchar contra la explotación.
Lloró cuando los revolucionarios de ayer se convirtieron en tiranos de hoy.
Creyó en la solidaridad entre compañeros.
Lloró cuando sintió el frío puñal de sus amigos en la espalda.
Creyó en la lucha obrera.
Lloró cuando comprobó que muchos solo luchan por lo suyo.
Hoy sonríe con las risas de sus hijos.
Llora con la tragedia de los niños que mueren de hambre.
Se emociona ante dos viejecitos cogidos de la mano en el parque.
Llora cuando ve a los hijos embarcar a la fuerza a los padres en el autobús del centro de día.
Sonríe al ver a dos adolescentes hacer planes para irse a vivir juntos.
Llora cuando salen del banco unidos por una hipoteca a 40 años.
Sonríe cuando su hija mayor consigue su primer trabajo por 600 euros.
Llora cuando con la excusa de la crisis no la renuevan el contrato.
Se indigna por tantas palabras derrotadas: utopía, honradez, esfuerzo, paz, solidaridad, amor...
Se solivianta por el triunfo de otras: egoísmo, competitividad, usura, engaño, dinero, demagogia...
En la derrota de tantas utopías le quedan, la mano de su compañera, las risas de sus hijos..
permanecen algunos buenos amigos y siempre, el paisaje y la lectura de un buen libro.

Aun así enjugará sus lágrimas y seguirá pensando que merece la pena luchar por cambiar el mundo, por recuperar los valores perdidos, aunque seamos hormiguitas...
Para Celia, por tantas cosas...