
Se aferraba a los pechos de su madre buscando consuelo y alimento.
Lloró a los seis meses cuando le pasaron a los potitos.
Soñó con los reyes magos pidiendo lo imposible.
Lloró cuando supo que eran los padres.
Su padre era un superhombre que tenía todas las respuestas a sus preguntas.
Lloró cuando no supo decirle como ser feliz.
Le enseñaron el catecismo y a creer en Dios todopoderoso.
Lloró cuando sus plegarias no fueron escuchadas y perdió la fe.
Se independizó de sus padres creyendo haber encontrado la libertad.
Lloró en su muerte por no haberles comprendido.
Abrazó el marxismo para luchar contra la explotación.
Lloró cuando los revolucionarios de ayer se convirtieron en tiranos de hoy.
Creyó en la solidaridad entre compañeros.
Lloró cuando sintió el frío puñal de sus amigos en la espalda.
Creyó en la lucha obrera.
Lloró cuando comprobó que muchos solo luchan por lo suyo.
Hoy sonríe con las risas de sus hijos.
Llora con la tragedia de los niños que mueren de hambre.
Se emociona ante dos viejecitos cogidos de la mano en el parque.
Llora cuando ve a los hijos embarcar a la fuerza a los padres en el autobús del centro de día.
Sonríe al ver a dos adolescentes hacer planes para irse a vivir juntos.
Llora cuando salen del banco unidos por una hipoteca a 40 años.
Sonríe cuando su hija mayor consigue su primer trabajo por 600 euros.
Llora cuando con la excusa de la crisis no la renuevan el contrato.
Se indigna por tantas palabras derrotadas: utopía, honradez, esfuerzo, paz, solidaridad, amor...
Se solivianta por el triunfo de otras: egoísmo, competitividad, usura, engaño, dinero, demagogia...
En la derrota de tantas utopías le quedan, la mano de su compañera, las risas de sus hijos..
permanecen algunos buenos amigos y siempre, el paisaje y la lectura de un buen libro.
Aun así enjugará sus lágrimas y seguirá pensando que merece la pena luchar por cambiar el mundo, por recuperar los valores perdidos, aunque seamos hormiguitas...
Para Celia, por tantas cosas...
16 comentarios:
Hay que persistir aunque seamos muchas veces hormiguitas derrotadas... Y sin desesperanza pues un grano no hace granero pero ayuda al compañero.
Emocionante. Maravilloso, Un gran abrazo
Rodolfo, viniendo de ti,de quién aprendo todos los días es un gran halago
¡Qué bonito! Es emocionante, dan ganas de seguir
Me ha gustado, pero para que no me llores tanto podrías dejar que te invite a comer la semana que viene. Te debía una.
Si de cada 30 líneas, tengo que llorar 15, prefiero no ser rebelde:
Algo falla.
¡Qué lastre haber vivido tanto y saber tantas cosas! En estos casos me acuerdo siempre de uno de los primeros libros de García Márquez: "Cuando era feliz e indocumentado"
Juan Carlos, la comida está aceptada, como no podía ser menos en nuestra amistad que ya cumple 25 años.
Un abrazo
A pesar de las lágrimas hay que seguir con la rebeldía
hermoso, aunque tras cada bandera rota siempre hay una nueva o una celia. Beso. Juan
Precioso Mariano. Y esperanzador.
Un abrazo
Paco
Muy guapo y de verdad. Me apunto. Muchos saludos.
"En la derrota de tantas utopías le quedan, la mano de su compañera, las risas de sus hijos..
permanecen algunos buenos amigos y siempre, el paisaje y la lectura de un buen libro. "(sic)...: Aqui,ahora,desde este mi Sur arboricida(un Sur que a veces da la impresión de haber perdido el norte..., a veces...) dile,por favor, que , desde este Sur..que a veces..,y desde la derrota de tantas utopías aún (me)quedan, la mano de una compañera, las risas de mis(dos) hijos.., la mirada de mis (soy yo más de ellos que ellos mios...) ..de mis dos perros...,lelectura de buenos e imperecederos Poetas(con P),la prsistencia de pocos aunque (muy) buenos amigos , el paisaje (inacabado..),la lectura buenos libros ,y un silencio buscado (a veces) y conseguido...,dile que,por favor, no tire la toalla.Que no la tire.Todavia al menos no,¿OK?.Diselo.
Desde un Sur que,a veces,parece haber perdido el norte.Diselo Mariano,¿vale?.Gracias
Un abrazo.
El compañero Luis Simón tan oportuno: Efectivamente..."Cuando era feliz e indocumentado"..; Ahora ,a veces (yo) soy indocumentado.A veces...
El compañero Luis Simón ,Don Luis, tan oportuno.
Me agradó. Continuaré escudriñando tu blog. Te pediré prestada algunas estrofas si no es molestia. Saludos.
He estado leyendo tu blog, joder está muy bien. Al llegar aquí no he podido evitarlo y he tenido que escribir. esta entrada en concreto es emocionante, muy emocionante. Hay que seguir, siempre, no conformarse, no rendirse, y textos como estos nos lo recuerdan, a veces en el momento más oportuno. Justo antes de bajar los brazos.
32 años después sigo pensando que algún día se conseguirá, lo conseguiremos.
No dejes de escribir, me gusta, me emociona tu sinceridad.
Un abrazo
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